On the road
Como bien decía en la entrada anterior, al mismo tiempo que yo escribo esto, Kaitlin está pisando la carretera, yendo de bareto en bareto y poniéndose hasta el culo de Bourbon. Aunque por la foto, me da que más que Bourbon, lo que en realidad le gusta a esta es un buen Ruso Blanco (el brick de leche la delata), aquella bebida que no paraba de meterse el Nota (ah, mi puto referente, como te adoro, joder) cuando salía por el desierto de Arizona a entregar maletines a cambio de Tara Reid. Lo que viene a decir, que poco a poco, esta morena despampanante, está recuperándose de la recepción tan dura que ha recibido, y que no significa ni la mitad de la que les espera a las otras dos (esta al menos conservó su trabajo). O quizás, no se está recuperando y simplemente ha decidido mandar a tomar por culo toda opinión que pueda dañarla, demostrando que poco le importa lo que puedan decir cuatro mongolos de ella. Sinceramente, me decanto más por lo segundo.
Y es que Kaitlin es el ejemplo de concursante que al salir, actúa de manera envidiable, sin mantener ningún tipo de cruzada contra sus ex-compañeros, pidiendo perdón por aquellos comentarios que hayan podido dañar a cierta gente, y disfrutando del verano sin amargarse. Aún me falta encontrarle algún defecto a esta chiquilla, por ahora me ha sido imposible (si incluso mientras bebe a morro lo hace con un modelito fantástico, que dan ganas de arrancárselo de cuajo para vertirle la leche por el cuerpo y quitársela a lametazos... dios, perdonadme, es el calor, que altera a cualquiera). Quizás, lo único que da un pelín de grima, es ver los mensajes edulcorados y llenos de azúcar pringoso que se mandan entre ella y Jeremy (están separados por varios kilómetros, y aún no se han visto desde que esta salió de la casa). Un chumi de nivel cinco. Pero por todo lo demás, chapó a la princesa caída.
Pero centrándonos en la casa de BB, ayer presenciábamos las nominaciones de esa maravillosa Aaryn, ejemplo de villana perfecta, sin ningún tipo de escrúpulos y siempre con una sonrisa de niña buena en la cara. Una especie de concursante que en raras (y muy contadas) ocasiones se puede disfrutar, puesto que da todo lo que se puede esperar de alguien como ella: sin tapujos, sin máscaras, hijoputez elevada al máximo nivel. Ya nos gustaría en España poder gozar de alguien como ella en alguno de nuestros realitys (no hay más que comparar el nivel de Big Brother de este año con el de Campamento de Verano... hasta me sonrojo de la vergüenza). Y es que para mí, Aaryn es imprescindible hasta el final de esta función. Me atrevería a decir que, pasados los años, cuando tengamos que ponerle cara a la decimoquinta edición del reality de los ratoncillos, Aaryn será la primera que nos vendrá a la cabeza, y es que, para bien o para mal, ha sido la protagonista indiscutible de toda esta historia. Sé que soñar con que llegue a la F2 es algo muy improbable (y más teniendo en cuenta que esta semana la han usado como han querido para poder tirarla a la siguiente, si es que Candice no se vuelve loca con la expulsión de Howard en esta, entonces su destino podría retrasarse), pero es el goat perfecto, no entiendo como nadie lo ha considerado hasta el momento. CUALQUIER concursante puede ganar al lado de la tejana, y por lo tanto, lo más inteligente es tenerla sentada hombro con hombro a principios de Setiembre (y ya de paso, darnos al público que la amamos, la satisfacción de poder verla hasta el último día del show, horas antes de que se apaguen las luces de la casa, esperando otro año entero para que vuelva a llenarse).
Y es que es irresistible pensar que a esta niña que no ha roto un plato "en su vida", lo que en realidad le gustaría es que de repente le aparecieran dos electricistas negros en casa, le destrozaran el vestido que su madre le había cosido previamente con dedicación, y mientras sus parientes estuvieran fuera comprándole todo lo que ha pedido para la semana (como buena princesa de la casa que es), dos pollazos negros la destrozaran por ambos agujeros, mientras ella pide más y más, hasta el punto de ir por el quinto squirt de la tarde y tener el ojete bien enrojecido. Pero claro, soñar es gratis. Y mientras yo me monto mis fábulas, ella nomina al negro de la casa (Howard) y por si fuera poco, a la judía (Amanda, aunque esta fue subida por América, todo sea dicho). Pero oye, que lo del racismo no tiene nada que ver, joder, que le sacáis puntilla a todo. Es más, el hecho de que vaya a subir a Candice como tercera nominada tras salvarse Spencer con el POV, no significa QUE AARYN SEA RACISTA. Para nada... joder, que puta diosa es, la virgen, jajajaja.
Y hablando de negros, esta semana la cosa está entre ellos. Howard ya lleva varios días en el punto de mira de todo el mundo (y más en concreto, de Amanda, que ha adoptado una especie de obsesión enfermiza por sacarle fuera de la casa), y Candice, por eso de ser su showmance, ha sido incluida dentro del saco. Si nada se tuerce, el negro abandonará la casa este jueves (rompiendo así todos los planes de la Grodner, que nos lo quería hacer ganador desde la primera semana), pero aún quedan cuatro días enteros, y en ese tiempo, es donde se han fraguado las expulsiones de David, Nick y Kaitlin, ahí lo dejo. Es más, si nos remontamos a la tarde de ayer, Spencer y GM ya empezaban a mover los hilos para intentar que Howard se quedara y expulsar a Candice en su lugar, mientras que esta hacia lo propio para salvarse el culo (y el de su amado) y enviar el de la dictadora de Amanda hacia el mundo exterior. Pero claro, tiene que venir la imbécil de Helen a tirar el plan por los suelos. Y es que la asiática asegura que esta semana no puede ir a por Amanda, porque le debe un favor a McCrae por su primera semana como HoH. ¿Pero esta tipa quien se ha creído que es? Es decir, que como ella no puede ir a por Amanda, ya nadie más puede hacerlo, ella tiene que estar al cargo. Pues O-Ren Ishii de los cojones, ya puedes irte a tomar por el culo, deja a la gente jugar como quiera, no eres la jefa de nadie.
Soy el primero que lleva diciendo (desde que empecé a escribir sobre el reality en el blog) que quiero a los hombres fuera uno a uno y en fila india (menos a Judd), y por lo tanto debería apoyar la expulsión de Howard esta semana (además de ser un tipo tremendamente aburrido y anodino, sin ningún tipo de gameplay, muestre el edit lo que muestre), pero un blindside a Amanda es demasiado irresistible... El hecho de que le puedan cortar las alas a la persona que ahora mismo está en poder (y a la que prácticamente nadie tose), es algo que no podemos echar a perder. Y vista la tendencia que han adoptado las expulsiones de este año (cuatro backdoors/blindsides seguidos), esta no podría ser menos. Si se va Howard, será la primera vez este año que la expulsión está cantada desde que Aaryn lo sienta en la silla de nominados, pero si lo hace Amanda, ya será la quinta en la que se larga alguien que no estaba en los planes inciales, convirtiendo ya a esta temporada en una de las mejores tres de la historia (si es que no lo es ya) y alzando a algunos de sus concursantes al Hall of Fame de Big Brother.
Pero viendo los últimos acontecimientos de la casa, dudo muchísimo que la judía se largue el jueves. Y ese es un problema, porque Helen y co, habrán vuelto a darle una vez más el poder a McCranda, sin darse cuenta (y mira que es obvio) de que la pareja es quien mueve ahora mismo todos los hilos. ¿Arriesgado para ellos? Sí, pero por el momento les funciona. No solo eso, sino que la estúpida de Helen tiene en mente cargarse a Candice y Elissa en breves, dos aliadas potenciales, para quedarse en una casa sin ninguno de ellos. Quien entienda a esta tipa, que la compre.
Voy a ir cerrando esto ya, que cada día divago más y al fin y al cabo no cuento nada nuevo. Y es que me he dado cuenta de que llevo varias entradas sin hablar de mi gran favorita: GinaMarie. Y eso es algo imperdonable. Pero ocurren dos cosas: la primera, que no me hace falta comentar lo grande que es, porque en cada capítulo vuelve a afianzarse como una de las personas más carismáticas, divertidas y memorables que recuerdo, y segundo, porque realmente Aaryn viene con fuerza a quitarle el puesto (y es que la tejana me gusta cada día más, si es que eso es posible). Que cojones, que las dos rubias compartan el trono, no puedo decidir.
Y mientras todos estos entresijos se tejen en la casa de Big Brother, Kaitlin sigue de ruta por la carretera de Arizona, en busca del siguiente bar en el que fundirse todo el alcohol que tengan en reserva, a ritmo de los Creedence Clearwater Revival, con un peta en la mano y cantando a grito pelao' aquello de "¡Duh, duh, duh, lookin' out my backdoor!".

No hay comentarios:
Publicar un comentario